No recuerdo la marca. Por aquel entonces no me interesaba en absoluto. Aunque creo que todavía puedo rastrearla y colgar aquí alguna foto si es que finalmente la encuentro..
Siempre me han gustado las líneas de las bicis viejas. sus cuadros rotundos y sus frenos de varilla. La robustez y sencillez de sus figuras tajantes. Tan distintas de las estilizadas nuevas figuras que llenan hoy los escaparates de las tiendas.
Orbea en el escaparate de Maestre en Bilbao
El otro día sucedió que al llegar a casa vi aparcada justamente delante de mi portal una fabulosa bicicleta roja como salida de un álbum de cromos. Como sabía que mi padre me esperaba arriba, pues había venido desde Castañares, pensé que se había agenciado aquella maravilla y se había hecho los seis o siete kilómetros que nos separan pedaleando en esa capricho que se habría agenciado vete tú a saber cómo ni dónde.
precioso hallazgo
Pero no. Una vez que estuve arriba con él me dijo que había venido en su coche y que no sabía de qué bici le estaba hablando. Como no podía ser de otra manera le saqué una foto antes de subir a casa, y desde aquel día no he vuelto a verla por el pueblo. No me cabe la menor duda de que volveremos a cruzarnos. San Torcuato es muy pequeño.


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